Cabeza monumental del dios Sabacio

Consultar
Busto de dimensiones monumentales esculpido a partir de un único bloque de mármol, con pátina marrón terroso, ensalzando la imagen del dios frigio Sabacio. Se presenta con la cabeza ligeramente ladeada hacia su derecha. Resalta su potente cabello peinado en mechones ondulados, así como la espesa barba rizada. Sobre la cabeza reposa una corona de laureles. Únicamente se conservan parte de los hombros de la figura, que pertenecía a una escultura monumental del dios consagrada a uno de sus templos.

En ellos puede apreciarse los ropajes que cubrirían su cuerpo: una ligera túnica, visible en su hombro derecho, y una manta más voluminosa en el hombro izquierdo; quizás se trataría del quitón e himatión, respectivamente.

La expresión del rostro es prácticamente un poema, desprende una fuerte melancolía proveniente de él mismo, una condición dramática, con esa mirada caída pero fija, con la boca entreabierta y el movimiento expresado en el cabello y la barba. Estos hechos precisan la cronología de esta escultura, realizada entre mediados del siglo III y mediados del siglo II a.C., desarrollada en una corriente dominadora del mundo helenístico, de tipo barroco, la Escuela de Pérgamo, (sin comillas), en la que destacan los motivos ornamentales, las composiciones piramidales complejas, las figuras que ofrecen posturas atormentadas, las musculaturas exageradas y las actitudes dramáticas.

El tema preferido por los artistas helenos es la lucha de los monarcas pergamenses contra los gálatas cuando estos invaden Asia Menor, esculpiéndose figuras sobre las batallas en reconocimiento de la victoria, como el estremecedor Gálata Suicida de Roma. Son obras donde se desbordan los sentimientos y el drama, con numerosos detalles de carácter anecdótico.

En cambio en el Altar de Zeus de Pérgamo tiene como relieve más importante el de la Gigantomaquia, que representa el más claro ejemplo de sentimiento de ferocidad a partir de un ritmo serpenteante. Es una composición monumental, tanto por la escala del friso exterior como por el elevado número de personajes que supera la centena. El friso en la parte baja del edificio es novedoso al incrementarse la sensación de grandeza debido a la proximidad del espectador. La sensación de movimiento y la intensidad de la acción alcanzan aquí su mejor expresión, gracias a la diversidad de posturas y a la exageración de los gestos. La expresión de angustia y dolor de los gigantes que son vencidos por los dioses, así como el denominado horror vacui, refuerzan la idea barroquizante. Es importante la tensión que muestran las musculaturas de los cuerpos masculinos y el movimiento de los cuerpos femeninos. En cuanto a los ropajes, recuerdan a Fidias, aunque en este caso, la vestimenta no está subordinada al cuerpo que cubre.

Obviamente este busto no tiene una visión tan potente como las del Altar pero es un claro ejemplo del dramatismo y monumentalidad de esta corriente artística.

Sabacio es un dios de carácter orgiástico y teluricomistérico. En las inscripciones griegas y latinas suele aparecer realzado por los adjetivos «santo, invencible y grande» junto a la designación de su divinidad.

Es un dios procedente de Tracia, que bien merece el título de cuna de este misterio. Desde allí, en el siglo V a.C., pasa a Grecia a través de Frigia, siguiendo las rutas ordinariamente recorridas por las caravanas tracofrigias. En el siglo IV a.C., época de esplendor de las aspiraciones individualistas de la piedad, se afianza, y durante el helenismo alcanza su máxima expansión, llegando hasta Roma a través de las colonias griegas de la Magna Grecia (Italia).

El mito de Sabacio hunde sus raíces en el subsuelo telúrico. Los rasgos definidores de este dios, junto con su origen y la trayectoria de la difusión de su culto, explican las diversas implicaciones de tipo sincretístico de que fue objeto.

Con frecuencia, en el mundo griego es asimilado a Dioniso y se le considera como un Dioniso más antiguo, hijo de Zeus y Perséfone. Los numerosos rasgos afines entre Sabacio y Dioniso emanan de su naturaleza de jóvenes dioses de la vegetación. Se le atribuía la idea de domesticar los bueyes y someterlos al yugo. Así se explicaban las imágenes que lo representaban con cuernos en la frente. Según ciertos mitos, después de que Dioniso llegara a Frigia, la Gran Madre de los Dioses (conocida en Asia Menor como Cibeles y entre los griegos llamada Meter-Gaea, Rea o Deméter) lo inició en sus misterios y asumió el nombre de Sabacio. Por esta razón fue adorado en Atenas en el mismo templo que la diosa Deméter (Rea). Parte de su culto incluía la muerte anual del dios en los campos de cereales, con los participantes de este ritual llorando por él.

Su condición uránica, hasta cierto punto reflejo del dios tracio del cielo, que resulta incompatible con Dioniso y, en cambio, explica su asimilación a Zeus y Júpiter. Un caso más de intento de absorción de cultos y divinidades inferiores por parte de un dios con un culto más poderoso. La tradición lo asimila como descendiente de Zeus; éste se había unido a Perséfone adoptando la forma de una serpiente, para engendrar a Sabacio. En efecto, la serpiente era el animal sagrado del dios, y desempeñaba un papel en sus misterios. Se contaba, por ejemplo, que se había unido, también en forma de serpiente, a una de sus sacerdotisas, en Asia Menor, y le había dado hijos.

Sabacio no forma parte del panteón helénico propiamente dicho. Es importado, y no posee ningún ciclo mítico personal, por lo menos mito exotérico. Tal vez, en los misterios que se celebraban en su honor, su leyenda fuese más rica. Sus misterios tenían cierta fama, era un dios elegido por sus devotos, no una deidad común. Un sacerdote de Sabacio hizo grabar sobre su tumba: «Come, bebe y diviértete antes de venir a unirte a mí, mientras vivas pásalo bien, solo traerás esto conmigo. Aquí yace Vicentius, sacerdote del dios Sabacio, que ha celebrado los ritos Santos y Divinos».

Poco se conoce sobre los ritos y ceremonias que se desarrollaban en torno a su culto. Parece ser que sus seguidores tenían aspiraciones escatológicas, y que en sus ceremonias de iniciación abundaban elementos relacionados con el ciclo agrícola y la fecundidad de los campos. Así, el iniciado era rociado con una mezcla de tierra y salvado, mientras pronunciaba estas palabras: «Hui del mal, hallé lo mejor» (Demóstenes, Sobre la corona, 259). Tanto el rito como la fórmula aluden a la resurrección después de la muerte, y todo ello posee una extraña similitud con el bautismo cristiano. Otras ceremonias de iniciación tenían que ver con serpientes, en este caso con un significado telúrico evidente, como vemos repetido en muchas otras religiones mistéricas de procedencia oriental. Sobre todo con un innegable contenido sexual, durante el mismo, se introducía una serpiente de metal bajo las ropas del iniciando lo cual, en opinión de los expertos, suponía una forma de unión sexual con el dios. Por este motivo, Sabacio era a menudo denominado «Dios entre los pliegues de la túnica» o «Dios a través del vientre». Teniendo en cuenta las condiciones en las que solían celebrarse las ceremonias de iniciación a los cultos mistéricos, este rito en concreto debía ser, como poco, atemorizante para el iniciando, que no sabía a ciencia cierta qué iba a encontrar en un espacio a media luz, apenas iluminado por antorchas.

En Asia Menor, la difusión del culto a Sabacio parece estar influido por el monoteísmo imperante en los últimos siglos antes de Cristo, sobre todo debido al número e importancia de las comunidades judías allí establecidas. Es de suponer que este ambiente monoteísta posibilitara la implantación de la religión cristiana pocos años después.

En España se han documentado bastantes evidencias del culto a Sabacio, concretamente en la costa mediterránea, como es de suponer, ya que esta región abierta al mar, gracias al comercio, era más permeable a influencias orientales y a la adopción de divinidades foráneas, que en muchos casos acabaron sincretizándose con otros dioses locales. Una de las piezas conservadas en el Museo Nacional de Arqueología de Cartagena es una «Mano de Sabacio». Este tipo de piezas son relativamente frecuentes, y distintos museos conservan ejemplares similares, son casi las únicas imágenes que hacen referencia al dios, a excepción de pocos bustos como éste.

Se trata de la mano derecha, en el gesto de bendición llamado «bendición latina» y asociada a varios símbolos, corresponde al tipo de las manos panteas relacionadas con el culto de Sabacio, un auténtico objeto litúrgico fijado en astas para procesiones, o bien destinado a los santuarios o al culto doméstico. Esta mano votiva de bronce conservada en Cartagena, proviene de Frigia, y contiene una figurita con gorro y calzones frigios, los pies apoyados en una cabeza de morueco y levantando el pulgar, el índice y el dedo del corazón en la llamada bendición latina: el pulgar de Venus para obtener la prosperidad, el índice de Júpiter para que guíe su destino, y el dedo del corazón de Saturno para que llueva. La figura imita la postura de la mano que la sostiene y en el índice está posada el águila de Júpiter. Era no tanto una bendición como un gesto propiciatorio empleado antes de comenzar un discurso o una recitación; los oradores griegos y latinos nunca lo omitían.

PARALELOS:

- Busto del dios Sabacio, Imperio Romano, siglo II d.C., bronce. Musei Vaticani, Roma, Italia.
- Relieve de Zeus, Imperio Romano, siglo I-II d.C., mármol. Museo de Burdur, Turquía.
- Escultura del dios Zeus-Sabacio, Imperio Romano, 170 – 230, mármol. Museum of Fine Arts, Boston, EE. UU.
- Busto del dios Dioniso-Sabacio, Imperio Romano, bronce. Museo Archeologico Nazionale di Napoli, Nápoles, Italia.

Obras de arte relacionadas

dios marte romano j bagot arqueologia
DAMA SENTADA J. BAGOT ARQUEOLOGIA
figura femenina tlatilco j bagot arqueologia
RETRATO TRAJANO J. BAGOT ARQUEOLOGIA

Consell de Cent, 278
08007 Barcelona SPAIN
(+34) 93 140 53 26
info@jbagot.com

Lunes - Sabado
10h a 14h
16:30h a 20:00h

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR